Tutoría individual · a su horario
Acompañamiento individual para montar, con inteligencia artificial, un servicio que le traiga clientes mientras usted duerme. Trabajamos sobre su negocio, a la hora que a usted le convenga y sin saber programar.
La primera conversación no se cobra. Cuatro personas al mes.
Cuatro sesiones de una hora, a la hora que usted elija. No hay grupo ni hora fija: cada persona escoge su horario y yo me acomodo. Entre sesión y sesión me escribe por WhatsApp lo que le vaya saliendo.
Media hora para entender qué sabe hacer y qué podría vender. Si no veo por dónde, se lo digo y no le vendo nada.
Elegimos su servicio, su cliente y su precio. Y la jugada que lo cambia todo: hacer el trabajo antes de venderlo.
Armamos su plantilla y su generador, con sus datos y sus fotos. En la sesión queda una pieza completa, hecha.
El primer contacto, el cobro y el seguimiento. Escribimos sus mensajes y los dejamos probados.
Dejamos el negocio programado para que trabaje sin usted, y repasamos qué hacer cuando el cliente dice que sí y cuando dice que no.
Es para usted si tiene un oficio, un negocio pequeño o una idea, y quiere dejar de vender su tiempo hora por hora.
No es para usted si busca fórmulas mágicas sin trabajar, ni si espera que el dinero llegue sin hablar con nadie. La parte de hablar con la gente no se automatiza.
el mes completo, las cuatro sesiones
Moris Polanco escribe, edita y construye aplicaciones con inteligencia artificial. Lo que enseña es lo que hace todos los días: montar servicios que trabajan solos y cobrar por ellos.
Dirige Editorial Arjé, publica libros de filosofía y latín, y mantiene una flota de agentes de inteligencia artificial que le trabajan de noche.
¿A qué hora son las sesiones? A la que usted elija. Las tutorías son asíncronas: no hay grupo ni hora fija, cada persona escoge su horario y yo me acomodo a él.
¿Por qué individual y no un taller? Porque su negocio no es el del vecino. En la tutoría trabajamos sobre lo suyo, y avanzamos a su ritmo.
¿Necesito saber programar? No. Todo se hace hablando con el agente y usando las plantillas que armamos juntos.
¿Sirve si mi oficio es otro? Sí. El método es el mismo; lo que cambia es lo que usted sabe hacer.
¿Cuánto tiempo me va a llevar después? Diez minutos al día para revisar y contestar. Lo demás camina solo.
¿Y si no me sirve? En la primera conversación le digo exactamente qué va a tener. Si no es para usted, se lo digo y no le vendo nada.